El arte lo lleva en la sangre y se nota. Desde pequeña ha sido reconocida por sus pares por su gran habilidad para combinar formas y colores.
Gaby, diseñadora de profesión, siempre siguió su veta artística y es así como se encuentra con el suave vellón de oveja. Aprendió a crear su propia paleta de colores y mediante agujas y amasado da origen a su arte fieltrado para vestir y lucir.
Hoy, Llifén lo encuentras en diversas tiendas del país y se presenta en diversas exposiciones.
"El arte sana, el arte llena y es así como me siento. Estoy feliz de poder entregar mi esencia y de que las personas se emocionen al conocer esta artesania."